miércoles, 28 de enero de 2015

Soy Jonás...



No sé si soy tímido o cobarde. 
De cualquier modo el resultado es el mismo. 

Si algo tengo que decir 
mi grito no llega más allá de las barbas de mi ballena. 
La temperatura en su interior es agradable. 
El temporal, si es que existe, aquí no se hace notar. 

Y lo que pienso o lo que grito en voz baja 
quedará escrito únicamente en servilletas de papel 
que guardaré celosamente en el interior de frascos de cristal 
hasta que el arponero con su arpón certero me libere. 

Entonces será la hora del descorche de las viejas botellas 
y de la liberación de sus esencias. 
No tengas prisa, arponero, que aquí, en mi estancia oscura, se está bien… 
que mi refugio es un rincón acogedor y cálido. 

Soy Jonás.



miércoles, 2 de abril de 2014

Escondí mi tesoro

Mi Tesoro


Soy el capitán pirata. 

He navegado por todos los mares y atracado en todos los puertos. 
He raptado mil doncellas arrancándolas del lecho, del regazo de su madre, 
de su tálamo nupcial o de brazos de su amante. No he pedido aún rescate. 

Soy el capitán pirata que canto alegre en mi popa 
mientras el viento marea contento las velas de mi barco bergantín. 
Soy el capitán pirata, timonel de mi fragata, 
que escudriño entre la niebla el horizonte y, en la distancia, 
la isla perdida donde enterraré bajo tierra y a los pies de una palmera mi tesoro. 

He dibujado un mapa con todas sus coordenadas 
para que generaciones futuras sepan donde lo escondí. 
He vaciado la botella de ron medio vacía en mi gaznate 
y en el lugar que ocupó el espirituoso elemento he guardado mi mensaje,
que he atado con el lazo de la trenza de mi bella secuestrada 
y he sellado con el beso que su boca encendió para mí. 

Si algún día hasta tu playa, 
mientras contemplas el sol ponerse en el horizonte a la caída de la tarde, 
ves llegar reverberando confundida entre las olas de espuma blanquecina, 
una botella de ron no la dejes olvidada. 

Fue lanzada para ti en un día de tormenta desatada 
bajo el fragor de relámpagos y truenos mientras mi barco se hundía. 
Tómala, es tu tesoro. 

Reúne a tus amigos, 
estrella tu mejor botella de cava o de champan contra su casco 
y bota con ellos un nuevo bajel pirata. 
Dirígete a mi isla que será la tuya. 
Busca la palmera solitaria, saca tu pico y tu pala y… excava

Excava profundo. 
No creas que mi tesoro lo dejé a flor de piel, 
bajo la arena, a merced de las mareas caprichosas. 
No tengas prisa, tienes todo el tiempo del mundo. 

Como nuevo Robinsón, has dejado tu nave exhausta y rota en la orilla, 
al pie del acantilado, y no tienes prisa para volver. 
Cuando comiences a cavar encontrarás primero basura, mucha basura. 
Latas de conserva que dejaron tras su paso todas las civilizaciones que allí acamparon 
e hicieron en ella sus orgías o sus ritos funerarios. 
No importa, sigue excavando. 

Escava primero, después excava. 
Excava tan profundo como te permitan tus manos, tu conciencia, 
tu inteligencia y tu corazón heridos. 
No desesperes. Tal vez te cueste encontrarlo pero el tesoro está allí enterrado. 

Yo lo escondí, te lo juro.


sábado, 18 de mayo de 2013

Furtivo y sin licencia



Soy cazador sin licencia
de los campos de las letras y las ciencias
sin nadie que me otorgara
el título de escritor ni a escribir me autorizara.



Mi padre fue capitán de la goleta pirata
que tan alegre cantaba con la mirada perdida
en los cielos y los mares de Estambul
y mi padrino un corsario filibustero,
embustero y malandrín,
que, sin temor, navegaba bajo la luz de la luna
en su altivo y arrogante velero bergantín.


Me crié como grumete
de las airadas pasiones,
arrebatando pendones
de los mástiles mayores
merced a mis malas artes,
y humillé los estandartes
de las rendidas naciones,
inclinadas a mis pies.
Amordacé las conciencias,
sometí las voluntades
y aprehendí los corazones.


Destruí la inteligencia de las ciencias
y las artes sin dar válidas razones.
Enarbolé la locura de mi lengua viperina
con la fuerza dominante de mi lógica traidora.
Argumenté con la espada triunfadora
de argucias, trampas y mañas
y me enredé en la maraña
de los falsos silogismos,
engañándome a mí mismo.
(Pretende engañar a otros
y solo a sí mismo engaña.)


Más en vano todo fue:
Sucumbí a mi propia trampa,
Me envenenó mi mentira.
Fueron mi soberbia e ira
las que urdieron mi desgracia.


Perdido en los laberintos
de mi memoria pasada
busqué la dicha olvidada
y como no la encontré
pedí la ayuda del cielo.
Receles con tanto anhelo
a los dioses del Parnaso
que pude tornar el paso
y redimir mi desvelo.


Hoy convaleciente voy,
poco a poco me repongo
y cuantas horas dispongo
en el tiempo en el que estoy
a meditar las dedico
y a pensar en lo que soy.


De entre los muchos quehaceres
en lo que ahora me ocupo,
si son nuevos los pospongo,
si antiguos son no los hago
y hábilmente me disculpo
que mayores menesteres
son los que hoy a relatar me pongo.




miércoles, 17 de abril de 2013

TALLER DE INFORMÁTICA

Éste es un trabajo del Taller de Informática de la Universidad de la Experiencia de La Rioja.

SALUDO DE BIENVENIDA

En las atarazanas
de la Universidad de la Experiencia de La Rioja,
de momento en dique seco, a orillas del río Ebrio
y bajo la atenta supervisión y buen hacer de Ana,
 estoy dando forma a mi nueva patera velera
con la que pretendo surcar, osado y valiente,
las procelosas aguas de los mares y océanos
de la blogosfera.

Estáis todos invitados a su botadura.
Ya os avisaré.
Será con vino de Rioja.


(Bienvenidos a mi nuevo blog realizado dentro del curso de Informática
de Universidad de la Experiencia de la Rioja)